lunes, 19 de abril de 2021

Sanación & Adaptación: ¿Qué requiero sanar en mí para no entramparme en este momento?


Cuando el escenario no es el que queremos y la insatisfacción es una constante que comienza a atrapar, mas que esperar que alguna respuesta aparezca desde afuera, es mejor preguntarnos: ¿Qué requiero sanar en mí para no entramparme en este momento? La capacidad de adaptación es la repuesta de todo organismo vivo, de la planta que gira buscando el sol, de los animales que cambia sus formas o colores para mimetizarse, e inclusive de los perros que prefieren comer pasto cuando se enferman del estómago. Y nosotros, los seres humanos, también podemos responder creativa y adaptativamente a nuestras circunstancias.

Sanar implica la voluntad de conectar con nuestro sentir interno y con aquellos mecanismos propios que lo producen. Cuanto más somos capaces de tomar en nuestras manos aquello que sentimos, aumenta también la posibilidad de conectar con nuestra creatividad para abrirnos caminos y alternativas que modifiquen nuestra realidad o nuestra forma de habitarla. Saber entregarnos sanación a nosotros/as mismos/as es tal vez el mayor desafío que tenemos en este tiempo. Sin duda se requiere de una fortaleza no menor para también decir “basta”, frenar con energía y voluntad aquellos hábitos, pensamientos y conductas que en el corto o largo plazo son dañinos para uno/a mismo/a o para quienes nos rodean. La fuerza de ese límite autoimpuesto y que logra cambiar el eje de nuestras vidas, nace de la convicción, de una certeza profunda que puede tener distintos motivos de acuerdo a la historia de vida de cada persona, siendo esto el motor fundamental para dejar la trampa.


Poco nos ha enseñado nuestra cultura sobre sanar, estar y mantenernos sanos, pues más hemos aprendido a naturalizar la enfermedad, el malestar y el deterioro. Así ha sido como finalmente la sanación pareciera que está fuera de uno/a mismo/a, en un remedio, un hospital, una farmacia, una vacuna, un doctor, etc. Es indudable el bienestar que todos estos recursos y personas externas pueden aportar, pero no por ello debemos olvidar aquel tránsito interno que es trabajo propio que se requiere realizar. Estar sanas y sanos es estar conectados en consciencia y afecto con nuestro organismo y todo aquello que influye en él: alimentos, hábitos, pensamientos, ambientes, etc. Por ello, la enfermedad o el malestar la mayoría de las veces llega a profundizar y concientizar aspectos de nuestras vidas que requerimos abordar. Y aquí hay un punto clave; pueden haber muchas personas y recursos afuera de nosotros ofreciéndonos ayuda o apoyo para sanarnos, pero quien comanda la motivación esencial, ese motor que otorga sentido a la persistencia necesaria para salir adelante, es uno/a mismo/a, ahí también está la importancia del amor propio, de no abandonarse y reconocer el valor de lo que somos, no para ensalzarnos, sino más bien sanarnos, adaptarnos y avanzar cultivando un nuevo mundo, uno más armónico por dentro y por fuera.

 


“I'm beginning to find that when I drive myself my light is found”

Incubus, Drive. 

2 comentarios:

  1. Gracias por está información. Es alentadora y guiadora.
    Por las vivencias a lo largo de la vida, suele olvidarse el no abandonrase y retomar el amor propio que luego se expresa a los demás.

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    1. Gracias a ti por comentar, me alegra que sirva este compartir. La vida tiene su misterio y sabiduría, amar la propia vida permite comprendernos mejor. Un abrazo

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